Es curioso

Leyendo tus llantos me haces recordar a la última persona que amé.
Ella me contaba después su dolor, angustia, sufrimiento y falta de apego a la vida tras la ruptura; pero lo que más me llama la atención es que su sentir está reflejado en tus versos. Una coincidencia más es que a ella también le gustaba volcar su corazón sobre el papel.
Todo lo que cuentas y la forma en la que lo narras no hace más que rescatar su corazón de mis recuerdos. Sin duda ha sido la única relación en la que pude desplegarme sobre mis propios límites. Todo esto sucede sin que me sienta culpable pero si conciente de su dolor pues yo sólo hice lo indicado por ella. Su craso error me dejó tan intoxicado que tuve que huir de forma abrupta y temprana, sin tiempo para la desaceleración, sólo por mi propia salvación.
Hoy sigo en pie, pero desde entonces mi corazón sólo ha visto ciertos atisbos de su razón para latir... desde entonces mi corazón sólo late por mi cuerpo.

Sverige 2004